Ella es Nadia, es el toque de luz de la oficina. Tiene una sonrisa contagiosa y unas ocurrencias que hacen que el lío de comprar o vender una casa sea de repente algo súper fácil y hasta divertido.
Viene del mundo del marketing, así que la cabeza no le para: es súper creativa y siempre se le ocurre la idea perfecta para todo. En sus ratos libres le encanta la cerámica y todos esos planes donde pone mente y manos a crear. Y esa misma sensibilidad la notas en cómo te trata: Nadia no te oye, te escucha de verdad. Te entiende a la primera y sabe darte el consejo justo en el momento exacto (ya sea sobre la casa o sobre la vida en general).
Es una persona que busca el bien de todo el mundo y cuida a su entorno como nadie. Por su calidez y su buen rollo, no podemos estar más felices de tenerla aquí.