Ladi es de esas personas que cambian el ambiente en cuanto entran por la puerta de Inmo83. Tiene un don especial para hacer las preguntas exactas en el momento justo y sabe encontrar el equilibrio perfecto entre ponerse seria cuando toca y quitarle tensión al asunto cuando hace falta.
Es exigente consigo misma hasta el límite porque le gusta hacer las cosas bien, pero si algo la define es cómo cuida de la gente. Ladi no solo se pone en la piel del vendedor o del comprador: camina contigo en cada paso, se preocupa por lo que sientes y no para hasta que todo encaja.
Verla llegar es un soplo de aire fresco, y tenerla cerca da una tranquilidad enorme, tanto a nosotros como a sus clientes.